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Testimonio Isabel Romero Delgado

Testimonio Isabel Romero Delgado

Mi amigo el càncer me ha enseñado muchísimo.

El día 18 de mayo 2018.
Terminé con el proceso de quimioterapia.
Me operaron en noviembre.
Ahora sólo me queda unas sesiones de radioterapia.
Lo peor ha pasado.
Llanto,tristeza, agotamiento, cansancio.
Me rendí al proceso.
Lo he sentido y lo he querido escuchar.
Me ha contado muchas cosas.
Me ha hablado al oido.
Ahora puedo celebrar con mis amigos y seres queridos la alegria de vivir cada minuto y cada momento con gratitud. Gracias a la Vida que me ha dado tanto.

Isabel Romero Delgado

EMOCIONES Y CANCER

Apenas hace unos años, se ha empezado a tomar en cuenta los aspectos psicológicos de las personas que padecen esta enfermedad. No solo somos órganos, piel, huesos, etc… También somos emociones y pensamientos.

Como familiar o amigo te puedes preguntar:

¿Puedo ayudar a la mejora de su estado emocional?

O, el mismo paciente puede preguntarse:

¿Creo que puedo hacer algo para mejorar mi estado de ánimo?

Por supuesto que la respuesta es si. No es fácil, no lo es, entender tu proceso, o lo que la otra persona está pasando, pero usando la herramienta de la empatía podemos empezar.

Muchos pacientes dirán que para poder saber lo que se siente al tener esta enfermedad, es necesario pasarla. Y es verdad, no podemos sentir exactamente lo que ellos sienten, pero si podemos aprender a entender, y con esto empezamos a ayudar.

Entenderemos los cambios de humor, las lagrimas, las risas espontáneas, el insomnio, el mutismo, el abrazo, la rabia, el cambio de prioridades, la mirada ausente…por lo tanto estaremos mas unidos, y la unidad es una de las mejores medicinas para el alma y la mente. Entonces ¿Cómo lo hacemos? ¿Cómo entendemos?

Desde que nacemos vamos creando nuestro propio puzzle personal. Familia, sueños, amigos, experiencias…. Vamos creciendo y esas piezas van cambiando de forma, de tamaño, contenido e importancia. Esto solo lo controlas tú. Solo tú tienes ese poder. Vamos quitando y poniendo piezas, según vamos aprendiendo y viviendo. El puzzle nunca esta estático, esta vivo como tu, y siempre lo estas cambiando a tu gusto. Añades sueños, eliminas metas, quitas, pones, y esto te da seguridad, es la sensación de control de tu propia vida. Cuando llega una enfermedad de este calibre, es como si de un manotazo lo destruyese todo, las piezas salen volando, pierdes la seguridad, estas confundido, en shock, y muy enfadado por esta intrusión.

De repente no sabes para donde tirar, por donde seguir, sabes que necesitas armar nuevamente tu puzzle, pero tienes que redescubrir y analizar cuantas de las piezas te quedan, y te das cuenta de que tus piezas han cambiado. Reconoces que la pieza del trabajo, igual ya no es tan importante como creías, aumentas la de la familia, le das mas espacio. Te das cuenta que la pieza de los amigos, es más pequeña de lo que pensabas, o al contrario, te sorprendes por la cantidad de gente que te apoya.

El cáncer no solo destruye tu puzzle, sino que además te obliga a incluir piezas nuevas. Una de ellas la incertidumbre, ¿Cuánto espacio decides darle? ¿La pones en el centro? ¿La nombras protagonista, o le das un espacio y sitio justo que te permita vivir y estar en paz?

La pieza del tiempo cambia de tono, ahora eres más consciente y aprendes a valorarlo más, en la calidad con tus seres queridos, o en el que pierdes enfadándote por cosas banales.

Si nos detenemos y analizamos esto, podremos entender los cambios de humor, los silencios, las desconfianzas, la necesidad de sentirse amado, porque este es el mundo interno de un paciente oncológico. Imagina que llevas toda tu vida construyendo un puzzle personal, y de repente todo se destruye, no podemos pedirle a estas personas que lo construyan de nuevo, en dos meses, ni en nueve.

Dale tiempo, espacio y amor. Ayúdale a construirlo de nuevo, hazle saber lo importante que es para ti, y lo bien que lo esta haciendo. Ayúdale a reducir las piezas incomodas del miedo, construye nuevas con aficiones y actividades. Desde el momento en que rehaces nuevamente el puzzle, retomas tu vida nuevamente.

Es tan importante la salud emocional, como la salud física. Podemos hacer mucho más de lo que nos imaginamos todos. Es cuestión de entender y querer.

Con todo mi apoyo y cariño, para las miles de personas en el mundo que están pasando por esta enfermedad.

Mariam.